Palabras: Queridos Victoria y Salvador;
Hoy que comienzan este nuevo capítulo, quiero regalarles algo más que unas palabras bonitas: un deseo que nace desde lo más profundo de mi corazón y también desde todo lo que la vida me ha enseñado.
He aprendido que no todas las historias de amor son iguales. Que a veces la vida nos muestra que amar también requiere aprender, crecer, perdonar y elegirnos una y otra vez. Y aunque algunas historias no resulten como alguna vez soñamos, eso no significa que el amor verdadero no exista ni que una historia bonita no pueda durar toda una vida.
Por eso, al verlos comenzar la suya, deseo de todo corazón que ustedes sí encuentren en el otro ese hogar al que siempre quieran volver. Que sepan escucharse, cuidarse, respetarse y acompañarse incluso cuando las cosas no sean fáciles. Que nunca permitan que las dificultades les hagan olvidar todo aquello que hoy los hace elegirse.
Y sobre todo, que Dios sea siempre el centro de su matrimonio. Que cuando haya dudas, Él les dé sabiduría; cuando haya dificultades, fortaleza; cuando haya tristeza, consuelo; y cuando lleguen los días felices, un corazón agradecido para disfrutarlos juntos.
Que construyan un amor bonito, de esos que no solamente se prometen para siempre, sino que se demuestran todos los días. Que pasen los años y puedan mirar hacia atrás sintiendo orgullo de todo lo que construyeron juntos.
Deseo con toda mi alma que sean muy, muy felices. Que Dios bendiga su unión, su hogar y cada paso que den juntos. Y que esta sea apenas la primera página de una historia de amor maravillosa.
Con todo mi amor,
su hermana Karol 🤍✨